Quiero comenzar por explicar que este artículo puede ser considerado como una barbarie intelectual, ya que mezclare un tema sociológico con un análisis psicológico, pero que sorprendentemente calza perfectamente con los eventos acontecidos en la historia de este pueblo que ha vivido y sufrido a lo largo de su historia. Junto con esto esta teñido por una serie de emociones que me han embargado estos últimos días, por los sucesos actuales. Aun así, dada esta explicación pido mis disculpas por esta superposición.Israel ha sido un pueblo que desde sus orígenes tuvo que soportar el abuso de poder de parte de los egipcios, siendo esclavos subyugados al faraón. Y que bajo la guía de Moisés pudo salir de Egipto y romper sus cadenas. Pero lamentablemente no termino ahí su vida de sufrimiento, todo lo contrario, podemos ver en la historia como los judíos fueron nuevamente sometidos por el imperio romano, y lamentablemente el dolor no termino ahí, el pueblo de Israel aun no vivía lo más terrible que el destino le deparaba, el Holocausto. Se evidencia en la historia de este pueblo, marcado por el dolor, el abuso y la violencia de parte de un tercero que busca someterlo, amedrentarlo o exterminarlo. Como seres humanos afortunadamente siempre tenemos la posibilidad de aprender de nuestras experiencias, la pregunta que surge es ¿qué ha aprendido el pueblo de Israel? La respuesta a esto es lo que psicológicamente hablamos de un adulto que posee dentro de si un niño maltratado, ese niño que desde temprana edad sufrió de los golpes, las amenazas, el dolor y la negligencia de parte de aquellos que le tienen a su cuidado. Así Israel cae en la metáfora de ser un niño maltratado. Las consecuencias de golpes y maltratos físicos en general, producen en primer lugar daño físico, pero en el mismo instante del castigo se envían mensajes profundamente destructivos para la psique de las víctimas, ejerciendo un dramático impacto en áreas críticas del desarrollo infantil, con perjuicios presentes y futuros en el funcionamiento social, emocional y cognitivo. El carácter altamente traumático del pánico, la impotencia, el terror, las frustraciones severas y prolongadas, acompañadas de dolor y del carácter impredecible del comportamiento del padre agresor, son huellas que constituyen secuelas psicológicas, como baja autoestima, ansiedad,angustia, depresión, Trastorno de identidad. Me quedare con este ultimo para explicar los actuales acontecimientos.El Trastorno de la Identidad del niño golpeado puede tener una mala imagen de sí mismo, puede creer que es él la causa del descontrol de sus padres, lo que le llevará a autorepresentarse como una persona mala, inadecuada o peligrosa. Los niños maltratados físicamente, pueden ser significativamente más agresivos con sus iguales, y presentan altas tasas de conductas aversivas, como patear, gritar, comportamientos destructivos y desviaciones en la conducta prosocial. El niño que no es amado, además de tener una mala imagen de sí mismo, percibe el mundo como amenazante y poco seguro. En la adultez, pueden presentar cuadros depresivos; ya que se ha constatado que una de las causas principales de la depresión es la deprivación afectiva durante la infancia, la cual puede ser enmascarada con otros trastornos conductuales. Así, estos niños dejan paulatinamente de buscar afecto y congelan sus emociones, negándose la posibilidad de mantener relaciones afectivas, cálidas y duraderas en el transcurso de su vida.Y lo más grave del maltrato infantil es el ver como ese niño maltratado, puede trasformarse cuando adulto en un padre maltratador, insensible a las dolencias de su propio hijo, ignorando las dolencias vividas por el mismo.
Como pueden ver la analogía calza con lo que hoy en día podemos ver, lo que Israel le esta haciendo a su vecino país del Líbano. Que triste ver como después de tanto dolor no hemos aprendido nada. Simplemente, solo nos quedara llorar nuevamente por la injusticia y por el abuso de poder.
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